Rangiñtulewfü

Nos hemos encontrado en el despliegue del proceso diaspórico vivido por el pueblo mapuche. Esta experiencia la compartimos con quienes migran en condiciones forzadas dentro del orden colonial del que todxs somos parte. Portamos la memoria de taiñ kuifikeche,  la lengua materna mapudungun y desde el territorio histórico ampliamos un Wallmapu donde quiera que nos encontremos, nosotrxs mapuche, nosotrxs champurria. Siguiendo esa huella, nos unimos a la determinación de la poeta Maribel Mora Curriao: “Porque no debemos decir pueblo, decimos pueblo”.

De este modo nacemos: en la fractura. Por eso elegimos llamarnos [Rangiñtulewfü] que significa “entre ríos”. Nominación que también recae en un lugar geográfico cerca de Traitraiko (Nueva Imperial), en el encuentro del Río Cautín, tierras de gran significación simbólica de lo que un día fue territorio autónomo. Quisimos también incorporar el entre […] para hacer significativo el nudo que nos cruza en este puente de corrientes, nuestro intersticio.

Las aguas de los ríos que se cruzan y forman un rangiñtulewfü siempre están en movimiento.  Desde esta certeza nos conectamos y encontramos con otros pueblos que celebran la sobrevivencia de un trayenko, un menoko, un lewfü.

Además de atestiguar todo el universo que crece en sus caudales. Pues, en tiempos del colonialismo y su vorágine capitalista depredadora, valorar las aguas es un ejercicio radical de perduración de los pueblos.

Nos pensamos ente las aguas de una manera entramada, como el urdido del witral que alcanza su sentido con el paso de la lana entre cada hebra. Nos unimos en el wirin, el surco que deja el arado en la tierra, la línea que componen los textiles, la escritura. En este witral de escrituras nos movemos en permanente viaje.

Es nuestro tránsito un espacio de impurezas compartidas, una potencia champurria que cobra sentido en la materialidad del compromiso colectivo. La machi poeta Pinda “Pichun” nos entrega algunas formas de mirar nuestra experiencia champurria:

“Quizás nos ha tocado caminar estos intersticios “sospechosos”, indefinidos, poco puros… algo tendremos que decir, por eso existimos, pienso yo; algo tendrán que decir los miles de mapuche como nosotros, que nacen, despiertan, resuellan en los espacios menos tradicionales, menos ataviados por el Ad Mapu; algo habrá que a tierra quiera hablar o balbucear por nuestra aterida lengua…”                             

Nuestros caminos proponen la conversación sobre un posible feminismo mapuche, desde  nuestras experiencias y reflexiones nos hacemos parte de un rakiduam que los feminismos negros, indígenas, diaspóricos han venido desde hace muchos años proponiendo, pero no solo desde los feminismos construimos nuestra genealogía. Nuestros principales referentes son las luchas de los pueblos frente a la colonización y su brazo capitalista. Nos preguntamos, entonces: ¿Será posible hablar desde un feminismo mapuche? Nuestra propuesta: un mapuche feminismo. Una construcción colectiva que afirma el entramado de la raza, la clase y el género, y se posiciona desde los pueblos que resisten al colonialismo. Nuestra ruta: una propuesta política desde el nütramkan ka trawün como espacios de diálogo, discusión alianzas y reflexiones colectivas.